Francisco Sepúlveda partió desarmando y modificando sus bajos a la corta edad de 12 años. Según sus propias palabras, impulsado por una búsqueda de nunca terminar, jamás encontró un
bajo de fábrica que le gustara. Así es que averiguó si existían personas que pudieran hacer lo que quería y encontró a un anciano Luthier; se hizo su amigo y ayudante. Con el
tiempo aprendió a trabajar las maderas y todo sobre el oficio.
Su sistema de trabajo es a pedido, sólo por dato; lo que le ha dado lugar a fabricar más de 40 distintos instrumentos, entre los que destacan Baby Bass, Upright (Contrabajo eléctrico), Basses y guitarras.
Utiliza maderas finas y acabados elegantes. Puedes ir con tu propio diseño y para quien no tenga una idea clara de lo que quiere, Francisco cuenta con grandes ideas y catálogos de miles de instrumentos para guiar un poco más la creación de alguna de estas verdaderas obras de Arte.
Nos cuenta que cada uno de sus instrumentos representa un hijo propio y lo fabrica con el cariño y dedicación que se merece. Un bajo de 6 cuerdas y un fretles han sido sus favoritos y nos confiesa que aún espera hacer el de sus sueños...